La volatilidad actual y la conversión sostenible del gran consumo son sólo algunos de los desafíos más grandes a los que se enfrentará este 2022. La guía de un operador logístico especializado será la clave para superarlos exitosamente
La cadena del gran consumo, posicionado como un sector esencial y estratégico, ha tenido que adaptarse a múltiples retos sin precedentes para sobrevivir. La pandemia y la digitalización de las operativas han sido sólo algunos de ellos.
Estos baches parecen haber fortalecido la resiliencia del sector, erigiéndose en la actualidad como una de las industrias con mayor capacidad de cambio a nivel mundial. Así lo revelaba la cuarta edición del “Observatorio de Innovación en Gran Consumo en España”.
Este estudio identificó a lo largo de sus cuatro publicaciones, más de 1.200 soluciones innovadoras localizadas en cada uno de los procesos y agentes de la cadena productiva, industrial y logística. Dato que demuestra la capacidad del sector para superar los continuos retos y necesidades que demandan sus consumidores.
¿Qué es la industria del gran consumo?
El gran consumo es un sector industrial asociado, en esencia, a la producción de grandes volúmenes. Los productos y servicios que maneja esta industria son consumidos masivamente y, por tanto, altamente demandados. Suelen ser productos sin fronteras comerciales, es decir, requeridos por todos los estratos sociales.
Las principales características de los productos propios del gran consumo son las siguientes:
- Se compran de forma cotidiana: son productos de primera necesidad que se consumen rápidamente y que son adquiridos de forma cotidiana por los consumidores.
- Son consumidos rápidamente: el gasto de estos productos es rápido porque está diseñado con este fin. Es decir, para ser consumidos en un periodo corto de tiempo.
- Tienen un precio reducido: el coste de dichos productos masivos suele ser asequible, por ello pueden consumirlos todos los estratos sociales.
- Son fáciles de encontrar: este tipo de productos es fácil de encontrar en cualquier establecimiento puesto que existen un sinfón de compañías dedicadas al fabricar gran consumo.
¿Por qué es importante la logística y el transporte en el gran consumo?
Según el informe “Qué hay de nuevo en la logística de gran consumo”, la externalización logística en las empresas de gran consumo no para de crecer. Este sector es el principal generador de servicios logísticos especializado.
La logística y transporte de los productos de gran consumo puede representar entre el 7% y el 9% del precio de venta. Por ello, cada vez más empresas tienen como objetivo optimizar estas etapas de la cadena para diferenciarse y aumentar su competitividad en el mercado.
Compañías del gran consumo como Coca-Cola o El Pozo, han optado por implantar nuevas tecnologías en las operativas logísticas y de transporte con el fin de flexibilizarse y adaptarse a los cambios de la forma más eficiente y rápida posible.
Los mayores retos del gran consumo
Los principales desafíos a los que se enfrenta el gran consumo inciden especialmente en cuatro grandes ámbitos: la lucha contra el cambio climático y la economía circular, la adaptación del consumidor y la eficiencia de la supply chain. Los mayores retos de los que hablamos son:
- La adaptación a la volatilidad actual: Asegurar la supervivencia del sector en los periodos de picos y descensos de la demanda es esencial. Por eso es tan importante contar con expertos que sepan leer y analizar las señales de la cadena de suministro. Porque, sólo así, será posible prever las tendencias futuras.
- Las esperas en las cargas y descargas: El gran consumo, por definición, está asociado a los grandes volúmenes. Los centros comerciales reciben una gran cantidad de camiones, tráileres y envíos a diario. Lidiar con su carga y descarga no es sencillo, y mucho menos cuadrar los horarios. Por ello, las empresas de gran consumo acuden cada vez más a operadores logísticos expertos en su ámbito para externalizar su logística y transporte.
- El encarecimiento de las materias primas: El encarecimiento de las materias primas está haciendo complicado reducir costes en la fase de producción. Es por eso por lo que cada vez se hace más hincapié en la optimización de la logística y el transporte. Unos procesos que, bien ejecutados, pueden ayudar a mantener un precio de venta competitivo.
- La conversión hacia la sostenibilidad: Los consumidores demandan cada vez más productos y empresas comprometidas con el medio ambiente que lleven a cabo acciones sostenibles. Implementar un modelo de economía circular basado en los principios de reducir, reutilizar y reciclar es uno de los mayores retos de esta industria.
En definitiva, aunque parezca complicado, el gran consumo podrá superar estos retos gracias a la mano de una empresa de externalización experta en el gran consumo y soluciones como la digitalización y automatización, aplicados a la medida de sus procesos.


