La sostenibilidad no es un territorio desconocido para la industria del transporte y la logística. Sin embargo, ante el lento avance del sector en esta materia, la concienciación de los equipos se vuelve un elemento crucial.
A pesar de contar con una cadena de suministro más eficiente que nunca, las gráficas no mienten. Las emisiones de CO2 del transporte de mercancías han aumentando en más de un 20 por ciento desde 1995, a pesar de contar con modos de transporte más respetuosos con el medioambiente.
Por ello, ante un volumen de negocio aparentemente imparable, se vuelve imprescindible adoptar medidas que fomenten la necesaria reducción masiva para lograr los objetivos climáticos acordados.
Un papel protagonista en la crisis climática
Actualmente, las operaciones logísticas y de transporte son responsables del 25% de las emisiones de CO2 en España. Las cifras arrojadas por la Agencia Europea de Medio Ambiente constatan la necesidad de apostar por sistemas más inteligentes e innovadores.
El objetivo es hacer que la actividad transicione de un papel protagonista como principal problema a principal remedio, aportando herramientas que respeten el equilibrio entre el crecimiento económico y la protección de los recursos naturales.
Un cambio por fuera…
En un entorno que camina hacia una economía baja en carbono, se hace cada vez más necesario reducir el impacto ambiental y adaptar la realidad de las empresas para moverse en la senda de la sostenibilidad.
En este sentido, las empresas llevan años buscando y apostando por alternativas que reflejen el compromiso sectorial con el planeta. Ello se ha visto reflejado en todos los eslabones de la cadena de suministro, desde la gestión de almacenes hasta del transporte de mercancías.
Así, iniciativas como Lean and Green, de la que In Side Logistics es parte, han surgido para ayudar a las empresas de todos los sectores a reducir sus emisiones derivadas de las actividades logísticas.
… un cambio por dentro
No obstante, para generar un cambio relevante y permanente, es esencial que la transición no solo sea externa, también debe pasar a formar parte del corazón de las empresas: las personas.
El éxito de cualquier iniciativa requiere de un amplio apoyo, por ello, contar con empleados y equipos concienciados y motivados resulta esencial. Ellos, junto a los clientes, son uno de los grupos que pueden ser aliados valiosos.
Además, su compromiso no sólo repercute en el bienestar del entorno, también en el desempeño de los resultados económicos de la empresa.
Según los expertos, el 80 por ciento de los consumidores están más inclinados a apoyar a las empresas y marcas con un historial de compromiso con la sostenibilidad.
Cómo concienciar a los equipos
Según la psicología de la conservación, la rama de la ciencia que estudia las relaciones recíprocas entre los humanos y la naturaleza, existen 7 formas de fomentar la concienciación de las plantillas.
Aunque transversales a todas las industrias, estas son de fácil aplicación en las empresas de logística y transporte.
1. Equipar a las personas con conocimiento
La gente necesita saber por qué una acción es importante y cómo llevarla a cabo. Las personas a menudo dudan en hacer algo que no les resulta familiar, por lo que poder probar nuevas acciones de una manera pequeña puede resultar tranquilizador. Los programas piloto son una gran estrategia de bajo riesgo.
2. Ayudar a procesar la información
Existe una gran cantidad de información respecto a esta materia. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las personas absorben ideas y toman decisiones de maneras específicas. Por ello, es imprescindible replantear los mensajes generales para hacerlos aplicables a las situaciones de trabajo individuales.
3. Apalancar a los líderes
Las personas miran a los líderes, formales e informales, mientras deciden cómo actuar. Si otras personas a las que respetan están haciendo o respaldando comportamientos, es probable que las personas los sigan. En esta línea, las actividades grupales pueden ser una forma de demostrar el compromiso.
4. Facilitar la transición
Las personas pueden tener buenas interacciones pero, sin apoyo práctico, las acciones a menudo no son efectivas. A la hora de fijar mensajes positivos, normas sociales o actividades grupales, es importante hacer llegar la idea de que ser sostenible es sencillo. Ejemplo de ello puede ser el reciclaje de los embalajes. Este es mucho más simple si se plantea bien la ubicación de los contenedores, haciendo que sean más accesibles para los operarios.
5. Permitir la participación
Por norma general, la gente quiere involucrarse en los asuntos que les conciernen. Por ello, favorecer la participación activa de las plantillas sobre los planes y estrategias de concienciación resulta esencial. La participación genera actitudes positivas y, a menudo, ideas innovadoras.
6. Ir paso a paso
Intentar reducir las emisiones derivadas de la actividad diaria de una empresa de la noche a la mañana, además de irreal, puede resultar abrumador para las plantillas. Por ello, es importante introducir las iniciativas de manera gradual y conectarlas con otras con las que la gente ya está familiarizada.
7. Usar un sistema de recompensas (con cuidado)
Una vez planteado el objetivo, los sistemas de recompensa tienden a ser muy efectivos. Sin embargo, ello es un arma de doble filo ya que, una vez dejan de recompensarse esos comportamientos, pueden disminuir. Las recompensas deben servir como motivación para que las personas desarrollen un compromiso interno, enraizado en sus creencias.
En conjunto, cada una de estas estrategias sirven como guía para fomentar la concienciación de los equipos en materia de sostenibilidad, un aspecto vital para la logística, un sector que quiere impactar de manera positiva en el futuro.


