Los desafíos logísticos del e-Commerce en verano

Comparte:

El negocio del comercio electrónico viene acompañado de su propio conjunto de desafíos y oportunidades. Uno de ellos es el verano, habitualmente conocido como el Summer Slump, que puede llegar a cambiar temporalmente la forma en la que opera la logística.

Los minoristas en línea gastan, de media, el 11% de su facturación en logística. Por ello, paralelo a su crecimiento, que se prevé alcance los 650.000 millones de dólares en 2025, la industria puede esperar incrementos en su actividad económica.

Si embargo, al igual que el sector se beneficia de la cara buena de estas dinámicas, también sufre las externalidades negativas derivadas de las particularidades de este negocio.

Hablamos del Summer Slump o la caída del comercio electrónico inherente a la época estival.

¿Qué es el Summer Slump?

Durante el verano, muchos de los minoristas que nutren y requieren de los servicios de la logística y el transporte experimentan índices de conversión más bajos, con una menor participación de los clientes y un alto número de abandonos de carrito.

Esto es lo que se conoce como Summer Slump, un fenómeno que tiene lugar durante los meses de junio, julio y agosto.

Los cambios estacionales y las vacaciones llevan a que el máximo reclamo de estos negocios esté, precisamente, en las rebajas. No obstante, ante el ajuste de los márgenes que ello supone, la logística se ve obligada a demostrar su esencialidad.  

Para el 53% de los minoristas, la cadena de suministro es un desafío significativo y, precisamente, frente a esta visión, está en los actores del ecosistema presentarse como los aliados perfectos.

¿Cómo evitar la caída veraniega del comercio electrónico?

Aunque esta depresión es un problema para todos, las empresas pueden ajustar sus operativas para minimizar o evitar su impacto. Para ello, deben realizar algunos cambios que facilitan el mantenimiento de la participación del cliente y respaldan las conversiones para mantener las ventas.

Así, mientras algunas compañías tratan de lidiar con esta caída, es posible continuar con el crecimiento del negocio durante el verano.

1. Mejorar la experiencia del cliente

Una de las formas de superar el Summer Slump es mejorar la experiencia del cliente. Reduciendo la fricción a la hora de prestar un servicio, mejorar las estrategias o hacer más ágiles las operativas supone un valor añadido para los usuarios finales.

Además, optimizando estas métricas, se ofrece a los clientes nuevos argumentos para mantener los niveles de inventario y, por tanto, de servicio.

Si bien la experiencia de cliente es fundamental para mantener a los clientes que ya se tiene, en ocasiones puede resultar inevitable que algún usuario deba reducir o prescindir su demanda. En este sentido, los operadores pueden aprovechar este momento para arreglar aquellas partes internas de su negocio que necesiten intervención antes de que termine el verano.

2. Centrarse en la retención

Otra forma de superar las externalidades negativas de este periodo es centrarse en la retención. Asegurarse de que los clientes están contentos con los servicios es esencial para que sigan recurriendo a su proveedor logístico. La retención es una excelente manera de asegurar los ingresos que mantengan las operativas durante esos meses.

Además, el verano es el momento perfecto para poner a prueba nuevas funciones, productos o servicios que los clientes actuales desean. Esta caída, por tanto, puede presentarse como una oportunidad para conocer qué le interesa y cumplir para aumentar la lealtad del cliente.

3. Desarrollar la infraestructura

La potencial caída veraniega del comercio electrónico es una de las situaciones más desafiantes para los minoristas y las empresas logísticas que gestionan sus inventarios. Por ello, es importante conocer las razones detrás de este descenso y tomar todas las medidas adecuadas para superarlo.

Para facilitar esta adaptación, es imprescindible que los proveedores logísticos cuenten e inviertan en tener la infraestructura adecuada para hacerlo funcionar. Hablamos de maquinaria, de personal y, sobre todo, de espacio.

Cabe recordar que, según Knight Frank, se estima que, por cada mil millones de ventas en línea, los minoristas necesitan 126.400 metros cuadrados. Sin embargo, lo más relevante ante este tipo de cambios, tal y como apuntan los expertos, es asegurar la resiliencia a través de la flexibilidad.

Los servicios logísticos, por sí mismos, han dejado de ser un gasto por asumir a una ventaja competitiva. Sin embargo, ante los cambios que sufren algunas de sus verticales, como es el comercio electrónico en esta época, está sobre su tejado la labor de demostrar su capacidad de adaptación y supervivencia.

Cómo mejorar la cadena de suministro

En un contexto donde los costes operativos aumentan y la presión por ganar eficiencia es constante, muchas empresas asocian la mejora de la cadena de

es_ES
Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo a la mayor brevedad posible.