Lograr mejoras de manera continuada en el sector logístico es posible gracias al ciclo de Deming o PDCA, sistema que permite analizar e incrementar el rendimiento y la efectividad de los distintos procesos que rodean a una empresa.
La logística ha ganado gran protagonismo estos últimos años, siendo uno de los sectores con mayor crecimiento. La nueva forma de realizar operaciones, derivada principalmente de los efectos de la pandemia, supone en gran medida la participación directa de este sector.
Según datos del Observatorio del Transporte y la Logística en España (OTLE) nuestro país cuenta con aproximadamente 140.000 empresas que están directamente relacionadas con el sector logístico. Esto implica una clara necesidad de mejorar al máximo su potencial y productividad.
¿Qué es un Ciclo de Deming?
Aquellas empresas que busquen un incremento y mejora en sus actividades empresariales pueden contar con un sistema como el ciclo de Deming para realizar un análisis de una manera eficaz, permitiendo identificar y aprovechar todas las oportunidades posibles.
Este sistema se basa en realizar un análisis guiado por cuatro fases:
- Planificar
- Hacer
- Verificar
- Actuar
De hecho las siglas de su nombre en ingles (PDCA) las incorpora: plan, do, check, act. A partir de estas fases logramos adaptarnos a las nuevas demandas del sector logístico, provenientes de los cambios de necesidades y exigencias del mercado.
Denominado ciclo por basarse en la repetición sucesiva del método, a partir de las fases planteadas se realiza una autoevaluación de todas las actividades de la empresa para encontrar puntos débiles o mejoras de manera continua.
PDCA: Paso a paso
Las fases que compone este sistema cíclico son 4:
- Planificar. Es la primera etapa, en la cual a partir de un previo análisis se identifica el problema y se proponen posibles herramientas o medios para lograr las mejoras, estableciéndose también los objetivos. En esta etapa se fija el problema, las acciones para solucionarlo y los objetivos finales.
- Hacer. Tras tener cada trabajador una misión asignada se debe poner en funcionamiento lo planeado. Durante este proceso es primordial tener una supervisión efectiva tanto para asegurar el objetivo final como para obtener datos de todo el proceso y ver los puntos débiles y fortalezas dentro de la ejecución.
- Verificar. Con la información recogida en el anterior paso se realiza un análisis. De este modo obtenemos la forma en la que se han realizado los procesos, en qué partes se cometen fallos o se enfrentan más inconvenientes y, del mismo modo, qué puntos positivos observamos.
- Actuar. En la etapa final se aplican decisiones teniendo en cuenta los datos obtenidos a partir de la observación y supervisión durante todo el proceso. En los aspectos negativos se implementan los cambios necesarios para corregirlos. En el caso de las fortalezas observadas se documentan, para poder tratar de integrarlas en la mayor cantidad de aspectos posibles de la primera etapa. No hay que olvidar que es un proceso cíclico que implica la interrelación entre la etapa final e inicial.
Ciclo de Deming aplicado a la logística
El sector logístico implica un inevitable valor añadido para muchos negocios. Por ello, lograr una mejora constante aplicando este sistema ayuda a mantenerse en una posición favorable. A continuación un ejemplo de cómo aplicarlo a la logística:
Etapa 1:
Realizando un análisis de varios sectores de nuestra empresa observamos un problema de ralentización en los tiempos de entrega. Pondremos como objetivo principal la optimización de los tiempos de entrega de mercancías. ¿Cómo lo logramos? Pensando en posibles opciones para obtener ese resultado, como cambiar las rutas, aprovechar viajes de retorno, crear una cadena de abastecimiento sólida o incorporar nuevas herramientas tecnológicas. Tras barajar todas las opciones decidimos el plan final: utilizaremos la incorporación de herramientas tecnológicas para lograr la optimización del tiempo de entrega.
Etapa 2:
En esta fase implantamos el plan, que en este caso serían las distintas herramientas tecnológicas decididas. Es muy importante la supervisión continua en esta etapa, ya que los fallos pueden estar dándose por una mala ejecución.
Etapa 3:
Recogemos la información obtenida y realizamos un análisis completo de todo el proceso llevado a cabo, observando los puntos positivos y negativos. Observamos que gracias a la implantación de un nuevo software hemos logrado reorganizar las rutas y el almacenaje para que los tiempos de entrega se rebajen. El aspecto negativo principal puede ser la falta de personal cualificado para manejar esta nueva herramienta o los altos costes que ha supuesto.
Etapa 4:
Por último las herramientas son finalmente implantadas, logrando así una mejora en el problema planteado con la incorporación de nuevas tecnologías. Se obtiene un aprendizaje durante el proceso que podrá ser implantado en la primera etapa.
En conclusión, implantar sistemas como el ciclo de Deming puede ayudar a realizar un importante trabajo interno de mejora y autoconocimiento de la empresa.


